OPINIÓN | De Bruyne, la inteligencia encarnada en futbolista

Kevin de Bruyne sigue sin ser catalogado como una estrella del fútbol pese a su excelente juego mostrado en los últimos años.


  De Bruyne celebrando un gol en la victoria frente al Chelsea (1-0).


En el mundo del fútbol son numerosos los jugadores que llevan la etiqueta de “estrella” y que con tan solo mencionar el deporte que nos apasiona se nos vienen a la mente los nombres de futbolistas extraordinarios: Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar; o jugadores jóvenes que han irrumpido de forma sorprendente en los últimos años, como Mbappé o Haaland. 

Estos grandes jugadores han logrado posicionarse en el olimpo del fútbol gracias a una simbiosis entre su talento innato y el marketing que muchos de ellos tienen, lo que provoca que sus nombres se promocionen como marcas por todo el globo.

No obstante, es bastante notoria la cantidad de futbolistas que poseen una calidad superlativa y no reciben la atención de los medios necesaria en concordancia con el nivel que plasman en el terreno de juego. Un claro ejemplo es el caso de Kevin de Bruyne. El belga es el jugador más determinante del equipo más en forma de Europa, el Manchester City. El conjunto “citizen” se encuentra exactamente donde quería a estas alturas de la temporada: puntero en liga doméstica, en cuartos de final de la FA Cup y en cuartos de final de la Champions League tras pasar por encima del Sporting de Lisboa.

El éxito del equipo (vigente campeón de Inglaterra y subcampeón de Europa) no se podría entender sin su capitán. Hablar de de Bruyne es sinónimo de hablar de elegancia; y es que Kevin plasma a la perfección la idea y el estilo que Pep Guardiola pretende llevar a cabo en el conjunto inglés.

 Su interpretación del juego es exquisita y maneja los tiempos del partido prácticamente a la perfección. Si bien en los últimos años su faceta goleadora había sido bastante criticada, esta temporada lleva anotados 9 goles en 22 partidos de Premier League, subiendo notoriamente su media goleadora respecto a años anteriores.

Pese a que no se le mencione lo suficiente, el internacional por Bélgica es candidato serio al Balón de Oro, aunque el fútbol tan coral que plantea su equipo juegue en su contra a la hora de alzarse con este premio, ya que las estadísticas individuales no reflejan su enorme relevancia en el juego. Pero no cabe ninguna duda de que, en caso de ganar la Champions League, Kevin subiría muchos puestos en las apuestas y al igual que Virgil Van Dijk rozó el oro en 2019, De Bruyne podría alzarse con el máximo premio a nivel individual sin ser considerado una “estrella”.


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